Mi vecino del quinto y el yoga prohibido en la lavandería

Esta mañana tenía una resaca de cojones. El edificio estaba en silencio total, solo se oían mis pasos arrastrándose por las escaleras hasta el sótano. La lavandería común, con esa luz tenue filtrando por las rejillas de ventilación. Y ahí estaba él, mi vecino del quinto, Javier. Hombre de unos treinta, cuerpo atlético, en leggins […]