El polvo prohibido con mi vecino en el ascensor

No podía dormir. Mi marido roncaba como un tractor al lado. El calor me ahogaba, el cuerpo pidiendo algo más. Salí al balcón, descalza, solo con la camiseta fina. El aire fresco me erizó la piel. Miré al lado, el balcón de Javier, el vecino del 4B. Ahí estaba él, apoyado en la baranda, sin […]