Vivo en este viejo edificio de Madrid desde hace dos años. Mis abuelos me dejaron el piso, y aquí estoy, sola desde que eché a mi ex. El conserje, un cotilla, me contó que Carlos, el vecino del tercero, es periodista, escribe un libro y sale a correr todas las mañanas. Lo cruzo en la escalera: alto, fuerte, unos cuarenta, pelo canoso, sonrisa que me pone. ‘Buenos días’, dice, y yo siento un cosquilleo. Un día lo vi con una pelirroja tetona bajando de un taxi, paranoica mirando atrás. Otra vez, la peluquera del barrio, en gabardina un día de sol, subiendo al ascensor. Curiosa, la seguí. El viejo ascensor chirría lento. Llegó a su puerta, se quitó la gabardina… ¡desnuda! Solo tacones. Tocó, él abrió, la metió adentro. Me quedé en el rellano, oyendo gemidos. Follando de pie contra la puerta, golpes rítmicos, ella gimiendo ‘¡más fuerte!’. Me mojé pensando si era él quien mandaba.

Un viernes de invierno, vuelvo de correr. Él entra sudado. Huelo su sudor masculino. ‘¿Mañana corres? Tengo miedo sola de noche’, digo. ‘Claro’, balbucea, ojos en mi culo. Al día siguiente, siete en punto, llamo. Leggings ajustados, mi coño marcado. Caminamos al parque charlando. Es culto, polar, yo normalista dando clases en la uni. Corro detrás, su culo firme. Me adelanta, pero lo espero. ‘Café?’, dice. ‘Mañana después de mi bici’. Sonrío.

La curiosidad que enciende la chispa en el rellano

Domingo, nueve. Vengo de entreno triatlón, entro descalza ‘¡calor en pies!’. Café en cocina, explorando su piso: vinilos clásicos, libros. Tutéamos. Río de su edad. Me da tips running. Hablamos lit erótica: Sade, Apollinaire. Confieso: ex me engañaba, lo eché sin drama. Él solo hace diez años. ‘Te espío: pelirroja, peluquera desnuda… oí follar’. Se ríe. ‘¿Tu fantasía?’ Me sonrojo. ‘Que me fuercen…’. Silencio. Asiento sí a jugar con él. Viernes 18h.

Llamo miércoles: ‘Pienso en ti forzándome’. Hablamos erótica literaria hora y media. Dress code: elegante.

Viernes, toco. Duffel coat, falda, blusa, medias. Me quita abrigo, besa mejillas. ‘Reglas: obedeces o te vas. Desnúdate ya, sin show’. Rojo, asiento. Desabrocho blusa, sujetador blanco. Tetas pequeñas perfectas, pezones duros. Falda abajo, collant negro deslizándose por muslos. String en raja coño rubio recortado. Solo tacones. ‘Busca cojín sofá’. Camino desnuda, tacones clic clic pasillo. Lo sigo a dormitorio: espejo, luz suave. Se pone en boxers, polla dura pega vientre. ‘Arrodíllate’. Coño abierto, dedos dentro: húmeda. Lamo, chupo.

La mamada intensa y el miedo a los vecinos

‘Chupa solo boca, manos muslos. Labios húmedos, no garganta profunda’. Agarra pezones, aprieta si fallo. ‘Lame plano lengua toda verga’. Gimo, acaricio. ‘Aspira glande, mira espejo’. Saliva chorrea, pellizca fuerte. ‘Limpia, lame como helado, masajea huevos uñas’. Gimo excitada, mano en coño. Casi corre, paro. Vuelve: tritura tetas, yo vengo temblando, coño chorreando. Él eyacula en boca, ojos abiertos, chorros calientes tragados. Manos suyas en mi cara, tierno fin.

Cena resto, normal. Texto 24h: ‘Quiero más’. ‘Sí, pero jugamos duro’.

Lunes, escalera. Pasos eco. ‘Hola’, sonrisa cómplice. Oímos vecinos arriba. Secretos queman. Mañana corro con él… ¿o más?

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *