El polvo prohibido con mi vecino tatuado en el rellano

Era un sábado de agosto, hace unos días. Volvía del supermercado, sudada por el calor. Subía en el ascensor del edificio cuando oí pasos en el rellano. Era él, mi vecino del quinto, el chico de veintitantos, todo tatuajes, pelo rapado con cresta blanqueada, piercings en nariz y orejas. Grunge total. Nuestras miradas se cruzaron. […]