Mi vecino tímido y mi sorpresa bajo la falda: una follada prohibida en el edificio

Era una noche normal, o eso creía. Salía de un bar con unas copas encima, camino a casa. Paso por esa discoteca swinger, la de siempre, la que me pone la piel de gallina. Dicen que está llena de trans, y yo… bueno, soy una tía abierta, con mi secretito entre las piernas que adoro […]