La vecina que me mojó la cara con su squirt prohibido

Ayer por la noche, fumaba en el balcón. El aire fresco me erizaba la piel. La luz de la ventana de Virginia, mi vecina del quinto, filtraba por las persianas entreabiertas. Me acerqué un poco, curiosa. Joder, ahí estaba ella, tumbada en el sofá, piernas abiertas. Se tocaba el coño con dedos lentos, gimiendo bajito. […]