La mamada secreta a mi vecino Pablo en su piso

Estaba en mi balcón esta mañana, el aire fresco me erizaba la piel, fumando un cigarro. Del otro lado, en el balcón de Pablo, mi vecino del quinto. Ese escocés de 41 años, excomando, enorme, con esa cicatriz en forma de estrella en la sien. Sin camiseta, sudado después de entrenar, músculos tensos. Se rascó […]