Mi aventura prohibida con los vecinos en el ascensor de Semana Santa

Mujer en bikini junto al agua

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas al recordarlo. Vivo en un edificio antiguo del centro de Sevilla, de esos con ascensor viejo que cruje como loco. Era Semana Santa, la ciudad rebosaba de procesiones, nazarenos y olor a incienso. Volvía de ver la Macarena en Las Setas, sudada y apretujada en la multitud. El […]