Mi polvo prohibido con el vecino del ascensor

Era principios de agosto, el calor pegajoso me tenía sudando solo de cruzar el pasillo. Bajé al súper del barrio por algo rápido para comer antes del curro. En la caja, un tío me mira fijo. No le hago caso. Al cargar las bolsas en el maletero, ahí está él, apoyado en su coche, sonriendo. […]