Pillada tocándose: el sexo prohibido con mi vecina Laura

Ay, chica, aún me tiemblan las piernas al recordarlo. Soy Carmen, vivo en este bloque viejo del centro, paredes finas como papel, siempre oyes los gemidos de los vecinos. Hace una semana llegó Laura, la nueva del 3B, una chavala de unos 20, salida de un convento o algo, vestida como monja, tímida perdida. La […]