La vecina que me hizo descubrir el placer prohibido en el edificio

Mujer joven y seductora

Tengo 55 años, divorciada, hijos lejos. Vivo en este edificio viejo cerca del mar, en una urbanización tranquila del País Vasco. Inviernos duros, soledad que pesa. Mi vecina del piso de al lado, Concha, unos 60, siempre con maquillaje exagerado, sonrisa pícara y unas tetas que no caben en el sujetador. La he visto entrar […]