La noche que dominé la polla de mi vecino en su piso

Era tarde, como las once. Oí pasos pesados en el pasillo, el eco de la puerta del ascensor abriéndose. Pablo, mi vecino del 4B, volvía de un viaje de trabajo. Llevaba días sin verlo, y yo… bueno, yo fantaseando con esa sonrisa suya y ese cuerpo atlético que se marca bajo la camisa. Abrí un […]