Mi vecino bombero me folló como nunca en el ascensor

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas al recordarlo. Vivo en un edificio viejo en las afueras, con balcones que se miran de reojo. La otra noche, no podía dormir. Calor pegajoso, sudando bajo las sábanas. Me acerqué al balcón, abrí un poco las persianas. La luz de la luna filtraba tenue, y ahí estaba […]