La follada salvaje con mi vecino en el ascensor del edificio

Fabrice y yo acabamos de entrar en el ascensor del edificio. Como siempre, nos apretujamos al fondo. Llevamos semanas sin follar; me escabullo a masturbarme con relatos sucios, pero ya no basta. Las puertas se cierran con ese zumbido familiar, el aire cargado de olores a cena y perfume barato. De repente, alguien más entra […]