El polvo prohibido con mi vecino en el sótano del edificio

Era un lunes de finales de mayo, con esa calor pegajosa que te hace sudar hasta en bragas. Estaba en mi balcón, fumando un cigarro, con las persianas un poco abiertas para que entrara el aire. Del edificio de enfrente, en el cuarto piso, vi a Guillermo, mi vecino el profe jubilado de unos sesenta, […]