Mi polvo prohibido con la vecina del tercero

Era un verano de esos asfixiantes, ¿sabes? Vivía en un edificio viejo sin ascensor, de esos con escaleras estrechas que huelen a humedad y fritanga. La vecina del tercero, una divorciada de unos cuarenta, tetas como melones, siempre me pillaba mirándola. La oía gimiendo por las noches a través de la pared fina. Una vez, […]
Mi vecino y mis tetas enormes: el polvo prohibido en el ascensor

Estaba soltera desde hacía un mes. Después de ocho años en pareja, primero con Pablo, luego con Luis, necesitaba aire. Me mudé a este edificio viejo en julio, pero en junio me quedé en el piso de una amiga que se fue de viaje. El sitio era perfecto para soltarme, mirar por la ventana sin […]