Follada salvaje con el vecino bajo la lluvia: mi secreto del edificio
Hace un par de días, llovía a cántaros pero hacía un calor pegajoso, de esos veranos madrileños que no acaban. Estaba en mi piso del tercero, mirando por la ventana entreabierta. El agua golpeteaba el cristal, y de reojo vi al vecino del cuarto, Pedro. Estaba en su balcón, solo, con la camiseta blanca pegada […]