La follada prohibida con mi vecino en el ascensor

Ayer por la tarde, estaba en mi piso, mirándome al espejo. Me había puesto unas medias negras con liga, un tanga de encaje que apenas tapaba mi raja, y una falda corta que rozaba mis nalgas al caminar. Mis tetas, duras de excitación, asomaban por el escote del top semitransparente. Sabía que bajaría al garaje, […]