La bailarina vecina que me hizo romper todas las reglas

Dios, no sé por dónde empezar. Fue hace dos noches, creo. Estaba en mi balcón, con el aire fresco de Madrid rozándome la piel, fumando un cigarro a escondidas. Las luces de los pisos de enfrente parpadeaban, pero el de al lado… uf, el de Javier, mi vecino el guapo, tenía las persianas entreabiertas. La […]