Mi vecino del ascensor: una follada salvaje que no olvidaré

Ay, chicas, aún me tiemblan las piernas al recordarlo. Vivo en un edificio viejo del centro, de esos con ascensores que crujen y balcones que se miran. Mi vecino del quinto, un tipo alto, moreno, con hombros anchos y esa sonrisa pícara… lo había visto mil veces. Pero esa mañana de primavera, todo cambió. Salí […]