La vecina que me volvió loca: sexo prohibido en el ascensor del edificio

Ayer por la tarde, oí pasos en el pasillo. Ese ruido seco, como tacones contra el suelo viejo del edificio. Me asomé por la mirilla, curiosa. Era ella, Sofía, la vecina del quinto, con 28 años y un cuerpo que quita el aliento. Salía de su piso en bata, el pelo revuelto, oliendo a sexo […]